El cineasta chileno, ganador del Oscar por “Una mujer fantástica”, falleció en Santiago de Chile. Su trayectoria dejó una huella en la industria cinematográfica internacional.
El cine latinoamericano está de luto tras confirmarse la muerte del reconocido director y guionista chileno Sebastián Lelio, quien falleció el viernes 6 de noviembre a los 52 años en Santiago de Chile. El realizador alcanzó reconocimiento mundial gracias a películas como Gloria, Desobediencia y Una mujer fantástica, producción que conquistó el Premio Oscar en 2018.
La noticia fue comunicada por su familia a través de las redes sociales, donde informaron que el fallecimiento se produjo por motivos de salud, aunque no ofrecieron detalles sobre la causa específica. Según medios chilenos, el cineasta fue encontrado sin vida en su residencia ubicada en la comuna de Las Condes, en Santiago. EL PAÍS+1
Un director que llevó el cine chileno a Hollywood
Sebastián Lelio se convirtió en una de las figuras más influyentes de la cinematografía latinoamericana contemporánea. Su capacidad para construir historias profundamente humanas, explorar conflictos sociales y desarrollar personajes complejos le permitió alcanzar reconocimiento en algunos de los festivales y premiaciones más importantes del mundo.
Su consagración internacional llegó con Una mujer fantástica (2017), protagonizada por Daniela Vega. La película cuenta la historia de una mujer transgénero que enfrenta la discriminación y el rechazo social después de perder a su pareja.
La producción obtuvo el Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa en 2018, convirtiéndose en el primer largometraje chileno en conquistar esa categoría y consolidando a Lelio como uno de los directores más destacados de su generación.
Antes de ese reconocimiento, el cineasta ya había llamado la atención de la crítica internacional con Gloria (2013), una historia sobre una mujer que busca reinventar su vida y recuperar su independencia emocional.
De Chile a las grandes producciones internacionales
El éxito de sus películas abrió las puertas de la industria internacional y le permitió trabajar con reconocidas estrellas de Hollywood.
En 2018 dirigió Desobediencia, protagonizada por Rachel Weisz y Rachel McAdams, una historia que aborda el amor, la religión y las restricciones sociales dentro de una comunidad judía ortodoxa.
Posteriormente estrenó Gloria Bell (2018), adaptación estadounidense de su propia película chilena, protagonizada por Julianne Moore.
En 2022 presentó El prodigio (The Wonder), un drama psicológico protagonizado por Florence Pugh que amplió su presencia en el mercado cinematográfico internacional.
Su filmografía también incluye El año del tigre y La ola, musical estrenado en 2025 e inspirado en las movilizaciones feministas estudiantiles de Chile. RTVE.es+1
Una carrera que todavía tenía nuevas historias por contar
Al momento de su fallecimiento, Lelio continuaba desarrollando nuevos proyectos cinematográficos. En septiembre de 2026 había comenzado el rodaje de Poeta chileno, adaptación de la novela del escritor Alejandro Zambra.
Nacido en Mendoza, Argentina, en 1974, se trasladó a Chile durante su infancia y desarrolló allí su formación artística y profesional. Tras estudiar inicialmente periodismo, decidió dedicar su carrera al cine, una elección que terminaría convirtiéndolo en una referencia para nuevas generaciones de realizadores latinoamericanos.
La noticia de su muerte representa una pérdida significativa para una industria que encontró en su trabajo una manera de proyectar historias latinoamericanas más allá de sus fronteras.
Un legado que trasciende las pantallas
Más allá de los premios y el reconocimiento internacional, Sebastián Lelio será recordado por una filmografía que desafió convenciones y dio protagonismo a personajes que pocas veces ocupaban el centro de las grandes producciones.
Su cine exploró temas como la identidad, la libertad individual, el amor, la discriminación y la búsqueda de dignidad, construyendo relatos capaces de conectar con audiencias de diferentes culturas.
A los 52 años, su partida interrumpe una carrera todavía activa, pero deja un legado que permanecerá en la historia del cine chileno y latinoamericano.
Con su fallecimiento, el cine pierde a un narrador que demostró que las historias nacidas en América Latina pueden conquistar las pantallas del mundo.
Phot by EFE






















































































































































































































































































