El legendario cantautor argentino falleció en Buenos Aires, dejando un legado musical de más de cinco décadas marcado por el amor, la sensibilidad social y los mensajes de paz.
La música latinoamericana está de luto. Piero, el legendario cantautor argentino cuya voz dio vida a clásicos inolvidables como “Mi Viejo”, falleció el miércoles 7 de octubre de 2026, a los 81 años, en Buenos Aires. Su partida marca el final de una trayectoria que dejó una huella profunda en varias generaciones de oyentes en toda América Latina.
La noticia fue confirmada por familiares y allegados a través de las redes sociales oficiales del artista, donde compartieron un emotivo mensaje de despedida.
“Su voz, sus canciones y su mensaje de paz quedan para siempre con nosotros”, expresó su familia, destacando el legado humano y artístico de uno de los grandes representantes de la canción popular latinoamericana.
De Italia a convertirse en una leyenda de la música argentina
Nacido el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, Italia, bajo el nombre de Piero Antonio Franco De Benedictis, el artista llegó a Argentina cuando apenas tenía tres años. Fue en ese país donde desarrolló su identidad musical y construyó una carrera que trascendería fronteras.
Su estilo, caracterizado por una voz cálida, letras profundamente humanas y melodías sencillas pero emotivas, lo convirtió en una figura esencial del movimiento de cantautores latinoamericanos.
A finales de la década de 1960 alcanzó reconocimiento internacional gracias a una canción que terminaría convirtiéndose en parte de la memoria sentimental de millones de personas: “Mi Viejo”.
“Mi Viejo”: la canción que se convirtió en un himno para los padres
Compuesta junto al poeta y escritor José Tcherkaski, “Mi Viejo” trascendió su éxito comercial para convertirse en una de las canciones más emblemáticas dedicadas a la figura paterna.
Su letra, cargada de nostalgia, gratitud y amor, retrata el paso del tiempo y la relación entre un hijo y su padre.
Con los años, el tema se convirtió en una pieza habitual de las celebraciones del Día del Padre, reuniones familiares y homenajes personales en distintos países de América Latina.
Para millones de oyentes, escuchar “Mi Viejo” es recordar a sus padres, sus historias y los momentos compartidos.
Una voz comprometida con la paz y la justicia social
Aunque “Mi Viejo” fue su composición más reconocida, la carrera de Piero estuvo lejos de limitarse a las canciones románticas.
Durante las décadas de 1970 y 1980, el músico se consolidó como una de las voces de la canción social latinoamericana, utilizando sus composiciones para reflexionar sobre la desigualdad, la libertad, la solidaridad y la dignidad humana.
Entre sus canciones más recordadas se encuentran “Pedro Nadie”, “Llegando, llegaste”, “Para el pueblo lo que es del pueblo” y “Soy pan, soy paz, soy más”, temas que reflejaron su sensibilidad artística y su compromiso con las realidades sociales de su época.
Tras el golpe militar argentino de 1976, Piero vivió en el exilio, pasando temporadas en España y Colombia, país con el que desarrolló una relación especialmente cercana tanto en lo musical como en lo personal.
Un legado que seguirá vivo en nuevas generaciones
A lo largo de su carrera, Piero recorrió numerosos escenarios internacionales y mantuvo una conexión especial con el público latinoamericano.
Su contribución a la música fue reconocida en 2016 con el Premio a la Excelencia Musical de la Academia Latina de la Grabación, una distinción que celebró su trayectoria y su influencia artística.
Más allá de sus reconocimientos, el verdadero legado del cantautor permanece en aquellas canciones que han acompañado historias familiares, momentos de reflexión y recuerdos personales durante décadas.
Su fallecimiento deja un vacío en la música popular latinoamericana, pero también una obra que continúa transmitiendo valores universales como el amor, la esperanza y la paz.
Piero se despide de los escenarios, pero su voz seguirá presente cada vez que alguien escuche “Mi Viejo” y recuerde, con emoción, a una de las personas más importantes de su vida.
Photo by Pablo Stubrin





























































